martes, 18 de octubre de 2011

Licantropía



En mi proceso licantrópico, léase bien para que no se confunda con alicantópico, vengo observando ciertos claros síntomas de aceleración de la metamorfosis. Ella, sra. E., también se da cuenta y lanza finas pruebas, entre las cuales, cabe destacar las siguientes: Pinto en tamaño muy grande al hombre-pájaro volviendo a su pueblo. También pinto la Furry´s party, que juega con “Furrious party” pero que en realidad se titula “It´s not a Furry´s party. Voy del salón a la cocina moviendo los brazos pero no como si fuera planeando sino aproximadamente tal y como lo haría un pájaro cualquiera: rápida agitación, planeo y aterrizaje o arramizaje al final, luego ya de pende si voy por el pasillo o cruzando la puerta o estoy en el espacio abierto del salón, donde me permito jugar con las corrientes térmicas. Mi artículo sobre palomas entra también en el peritaje. Sé que hablar de mover los brazos y hablar de metamorfosis, recordando a Samsa, pueden llevar al fino lector a pensar que son indicios de quebranto de mi heterosexualidad, envueltos en estos símbolos. La cuestión de la prisa que se da esta metamorfosis no es cosa importante sino el tipo en el que ésta podría encajar, porque seguramente el cuadro está ya protocolizado.

Hablemos de licantropía. Hablemos de furrys. De Teriántropos. La licantropía es, clínicamente hablando, la creencia paranoica de que se es un animal. No necesariamente un lobo, aunque exista ese otro uso, acaso más legítimo que el médico. ¿Y los furrys, qué son? Busque el término en wikipedia. A poco que los observe se dará cuenta de que son cosas diferentes. De hecho, cuando yo pinto It´s not a Furry´s Party le pongo ese título porque como no es exactamente una fiesta de furrys lo que estoy pintando, aunque lo parezca, me veo en la obligación de aclararlo en el título. No, no pinto furrys, pinto teriántropos. Que se puedan confundir con personas disfrazadas de animales antropomorfos no es mi problema. A poco que se detenga uno, sabrá que son realmente teriantropos, esto es, son seres que tienen partes que son de distintos animales. Yo lo he hecho disimuladamente, no he hecho la típica Quimera. Se me dirá que, bien comprendido, todos los animales del cuadro tienen rodillas humanas. Bien, aquí un punto y aparte. No, mejor un “continuará”. Es posible que en la Elegía VIII de Rilke encontremos explicación. Después meditaré por qué todos tienen rodillas.

domingo, 18 de septiembre de 2011

martes, 6 de julio de 2010

domingo, 27 de junio de 2010

sábado, 26 de junio de 2010

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sábado, 19 de junio de 2010